Cerró el Gran Bar de Vida

Un lugar cargado de memoria

Publicado el 02/03/2026

Cerró el Gran Bar de Vida

Cerró el histórico Bar De Vida en Paso Molino: más de 100 años de historia en la esquina de Ángel Salvo y Agraciada

El histórico Bar De Vida, ubicado en la esquina de Ángel Salvo y Agraciada, cerró sus puertas este domingo 1º de marzo de 2026 después de más de 100 años de actividad ininterrumpida en el barrio Paso Molino, Montevideo. Durante generaciones, el local fue mucho más que un bar o parrillada: fue punto de encuentro, escenario de historias cotidianas y referencia obligada para vecinos, trabajadores y figuras públicas.

Un clásico de Paso Molino

En la década del 50 y 60, la esquina era una de las más concurridas de la zona durante las noches. Vecinos recuerdan largas filas para comprar pizza, una de las especialidades de la casa, cuando el barrio vivía un fuerte movimiento comercial y social.

Con el paso del tiempo, el Bar De Vida se consolidó como un espacio tradicional donde convivían distintas generaciones. Allí se desayunaba, se almorzaba, se compartía una parrillada o simplemente se tomaba un café en la barra.

En las mañanas, era habitual ver al expresidente José Mujica junto a su esposa, compartiendo el espacio con clientes del barrio. Esa mezcla de figuras públicas y vecinos de toda la vida formaba parte de la identidad del lugar.

Recuerdos de quienes lo hicieron funcionar

Alejandro, encargado del bar desde mediados de los años 90, describió el cierre con emoción:

“Deja muchas cosas, muchos recuerdos y después un poco de lástima, de tristeza”.

También evocó los años de mayor esplendor:

“Recuerdo la explosión que tenía el bar. Era increíble. Había viernes y sábado que estaba, mirá que hay como 40 mesas y quedaba gente esperando afuera”.

Luis, mozo desde hace 24 años, expresó la incertidumbre que vive el personal tras el anuncio:

“Trabajo acá hace 24 años. Estoy en la barra, a veces de mozo, de cortador, envuelvo, atiendo pedidos en la calle…”.

Sobre el cierre, agregó:

“Todavía no sé nada, esto fue así. Vamos a esperar qué va a pasar. Pero deja amargura. No quiero que llegue el domingo”.

Un lugar cargado de memoria

Entre los clientes, la noticia generó tristeza y despedidas anticipadas. Un vecino que lo frecuenta desde hace más de dos décadas aseguró que el bar le trae “buenos recuerdos” y mencionó las reuniones diarias con amigos. Otro cliente, de 65 años, recordó que lo conoció siendo niño y que solía detenerse a tomar un cortado con bizcochos cuando trabajaba en la zona.

El Bar De Vida fue, durante más de un siglo, un punto de encuentro del barrio Paso Molino. Un lugar donde se cruzaban generaciones, donde se transmitían historias y donde la rutina diaria se transformaba en tradición.

El final de una esquina histórica

Este domingo, cuando se bajen las persianas, no solo cerrará un comercio. Uno de los trabajadores girará la llave por última vez y con ese gesto simbólico se cerrará una historia que comenzó hace más de 100 años en una de las esquinas más emblemáticas de Paso Molino.

El barrio pierde un referente. Pero su memoria quedará en quienes compartieron una mesa, una pizza en los años 50, un café en la mañana o una charla en la barra.

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