Informe UNICEF: Pobreza infantil en países de altos ingreso

Causas estructurales de la pobreza infantil

Publicado el 10/02/2026

Informe UNICEF: Pobreza infantil en países de altos ingreso

Informe UNICEF: Pobreza infantil en países de altos ingresos 

Introducción y contexto global

El informe analiza la situación de la pobreza infantil en países de altos ingresos, publicado como parte del Estado Mundial de la Infancia 2025. Su objetivo es comprender no solo cuántos niños y niñas viven en pobreza, sino cómo y por qué persisten estas privaciones incluso en países económicamente desarrollados.

Aunque el mundo ha registrado progresos en la reducción de la pobreza infantil en las últimas décadas, el avance es frágil y desigual. Factores como la pandemia de COVID-19, crisis económicas globales, conflictos armados, endeudamiento de los Estados y crisis climáticas han ralentizado o revertido avances en muchos países.

Qué se entiende por pobreza infantil?

La pobreza infantil se analiza desde dos dimensiones principales.

La pobreza monetaria relativa mide el porcentaje de niños que viven en hogares con ingresos inferiores al 60 % de la mediana de ingresos de cada país, lo que permite identificar desigualdades internas dentro de sociedades de altos ingresos.

La pobreza no monetaria considera la falta de bienes y servicios esenciales, como alimentación adecuada, vivienda digna, acceso a salud, educación y servicios básicos.

UNICEF enfatiza que la pobreza infantil no se limita a la falta de ingresos, sino que implica restricciones reales al ejercicio de derechos y al desarrollo pleno de niños y adolescentes.

Principales hallazgos

En 2023, alrededor de 50 millones de niños vivían en situación de pobreza monetaria en países de altos ingresos, lo que representa aproximadamente el 23 % de la población infantil.

Entre 2013 y 2023, algunos países lograron reducir de forma significativa la pobreza infantil, mientras que en otros se observaron estancamientos o aumentos.

Las diferencias entre países son marcadas: mientras algunos mantienen niveles bajos de pobreza infantil, otros, incluido Uruguay, presentan tasas relativamente elevadas dentro del grupo de países analizados.

Es importante aclarar que la pobreza infantil en países de altos ingresos no implica pobreza extrema en términos globales, sino una situación de desventaja económica relativa que limita el acceso a oportunidades y servicios.

Causas estructurales de la pobreza infantil

El informe identifica varias causas que explican la persistencia de la pobreza infantil.

La debilidad de los sistemas de protección social en algunos países reduce la capacidad de las transferencias y subsidios para sacar a las familias del umbral de pobreza.

Los mercados laborales presentan altos niveles de precariedad, con empleos inestables y de baja remuneración que afectan especialmente a hogares con niños.

El aumento del costo de vida, en particular de la vivienda, los servicios y la educación, disminuye el ingreso disponible de las familias.

Las crisis recientes, como la pandemia y los procesos inflacionarios posteriores, profundizaron las vulnerabilidades existentes.

Impacto de la pobreza en niños y adolescentes

La pobreza infantil tiene consecuencias directas y de largo plazo.

En el ámbito de la salud, aumenta el riesgo de enfermedades, desnutrición y problemas de salud mental.

En educación, se asocia con mayores dificultades de aprendizaje, menor acceso a recursos educativos y mayor riesgo de abandono escolar.

En el plano emocional y social, la inestabilidad económica genera estrés familiar que afecta el bienestar y el desarrollo psicosocial.

A largo plazo, estas condiciones reducen las oportunidades de inserción social y laboral en la adultez.

Recomendaciones de UNICEF

UNICEF propone una serie de líneas de acción prioritarias.

Fortalecer los sistemas de protección social mediante transferencias adecuadas y focalizadas en hogares con niños.

Garantizar servicios públicos universales y de calidad en áreas como salud, educación y cuidado infantil.

Promover políticas laborales inclusivas que favorezcan empleos estables, salarios dignos y conciliación entre trabajo y cuidado.

Adoptar un enfoque multidimensional que permita medir y abordar la pobreza más allá de los ingresos.

Conclusiones

La pobreza infantil en países de altos ingresos sigue siendo un desafío social y político de gran magnitud. No es un fenómeno inevitable ni exclusivamente asociado a economías de bajos recursos. Su reducción requiere decisiones políticas sostenidas, inversión social y una visión integral del bienestar infantil.

UNICEF concluye que invertir en la infancia no solo mejora la calidad de vida de niños y niñas, sino que también genera beneficios sociales y económicos para el conjunto de la sociedad a mediano y largo plazo.

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