Telescopio espacial Swift: qué se sabe sobre su próxima caída a la Tierra
El observatorio de la NASA terminó su misión científica después de casi 22 años. Se espera una reentrada no controlada en las próximas semanas, aunque todavía no hay una fecha ni un lugar confirmados.
Información actualizada al 27 de octubre de 2026.
El Observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA se prepara para reingresar en la atmósfera terrestre después de una trayectoria que superó ampliamente las expectativas iniciales. Lanzado en 2004 para una misión principal de dos años, el telescopio espacial continuó aportando información durante casi 22 años.
Su última observación se realizó el 20 de octubre de 2026. Para entonces, había descendido hasta unos 275 kilómetros de altura, donde la resistencia atmosférica ya impedía mantener sus instrumentos orientados con la estabilidad necesaria. La NASA anunció el cierre de sus operaciones científicas y estimó que la reentrada ocurrirá en las próximas semanas.
¿Por qué el telescopio Swift está perdiendo altura?
Aunque se encuentran en el espacio, los satélites que recorren órbitas bajas todavía experimentan una pequeña resistencia de las capas más externas de la atmósfera. Ese efecto reduce gradualmente su altura.
En el caso de Swift, la actividad solar reciente intensificó el arrastre atmosférico y aceleró su descenso. Los equipos de la misión modificaron su funcionamiento para reducir esa resistencia y ganar tiempo mientras se preparaba una operación destinada a elevar su órbita.
¿Cuándo caerá y qué significa una reentrada no controlada?
En los comunicados consultados, la NASA mantiene una previsión de semanas, sin anunciar un día concreto. Por eso, todavía no corresponde atribuirle una fecha exacta de caída.
La reentrada será no controlada: el descenso no se dirigirá mediante una maniobra hacia un punto elegido. Según explicó la portavoz de la NASA Alise Fisher a Space.com, se espera que la mayor parte del observatorio se desintegre al atravesar la atmósfera, aunque algunos componentes podrían sobrevivir.
La agencia considera improbable que esos restos causen daños a personas. Esta evaluación permite abordar la noticia con tranquilidad, sin convertir una posibilidad reducida en una garantía absoluta.
¿Qué se sabe sobre la zona de reentrada?
Swift recorre una órbita con una inclinación de aproximadamente 20,6 grados respecto del ecuador, según la documentación técnica de la misión. Su trayectoria se concentra, por tanto, en una franja ecuatorial del planeta.
El investigador Ewan Wright, de la Universidad de Columbia Británica, explicó a Space.com que la reentrada podría producirse aproximadamente entre los 21 grados de latitud norte y sur. Esa franja incluye extensas superficies oceánicas y sectores continentales; no equivale a una predicción de caída sobre un país determinado.
Uruguay se encuentra al sur de esa franja orbital. Esta referencia geográfica ayuda a interpretar la noticia, pero no sustituye una localización oficial de la reentrada.
La misión que intentó prolongar su vida útil
Antes de dar por finalizada su actividad, la NASA impulsó una operación con la empresa Katalyst Space Technologies. Su nave robótica LINK, lanzada el 3 de julio de 2026, debía aproximarse a Swift, capturarlo y elevarlo a una órbita superior.
El 19 de agosto, la NASA anunció que problemas persistentes en el control de orientación de LINK impedían realizar la captura y el impulso previstos. La operación se reorientó hacia demostraciones tecnológicas que permitieran obtener experiencia para futuros servicios a satélites.
Un observatorio preparado para reaccionar en un minuto
Swift fue lanzado el 20 de noviembre de 2004 para estudiar estallidos de rayos gamma y otros fenómenos del universo. Una de sus principales capacidades era detectar una explosión, comunicar su ubicación a otros observatorios y orientar sus telescopios hacia ella en aproximadamente un minuto.
Esa rapidez resultaba esencial para observar acontecimientos cuyo brillo cambia o desaparece en muy poco tiempo. Sus instrumentos permitían investigar el universo en distintas bandas de luz, entre ellas rayos X, ultravioleta y luz visible.
El legado científico que seguirá disponible
Durante su trayectoria, Swift observó más de 2.000 estallidos de rayos gamma y más de 1.400 supernovas. Sus datos contribuyeron a cerca de 7.000 publicaciones científicas.
Entre sus logros se encuentra la detección, en mayo de 2005, del resplandor posterior de un estallido corto de rayos gamma que duró apenas 0,03 segundos. Las observaciones respaldaron los modelos que relacionan estas explosiones con la fusión de estrellas de neutrones.
El final de sus operaciones tampoco significa el cierre de sus aportes: deja un archivo público de aproximadamente 12 terabytes, con más de 1,5 millones de imágenes obtenidas por su telescopio ultravioleta y óptico. Ese material seguirá disponible para nuevas investigaciones, mientras la NASA estudia cómo cubrir su capacidad de respuesta rápida con otras misiones.
Fuentes:
- NASA: final de las operaciones de Swift.
- NASA en español: el legado científico de la misión.
- NASA: actualización sobre la misión de rescate LINK.
- Space.com: declaraciones sobre la reentrada y sus riesgos.