Repensar las visitas educativas para construir una ciencia más inclusiva

En el marco del Plan Integral para la Promoción de la Accesibilidad de Niñas y Adolescentes a las Formaciones en Ciencia y Tecnología (Plan STEM)

Publicado el 29/07/2026

Repensar las visitas educativas para construir una ciencia más inclusiva

Integrantes de la Dirección de Derechos Humanos de la ANEP brindaron un taller en el Instituto Clemente Estable, dirigido a integrantes de la institución vinculados con actividades de divulgación, educación y visitas de grupos estudiantiles.

La propuesta invitó a reflexionar sobre las barreras que pueden dificultar el acceso y la permanencia de niñas y adolescentes en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, así como sobre el papel que cumplen las instituciones científicas y educativas en la construcción de espacios más inclusivos.

Uno de los ejes del encuentro fue la necesidad de incorporar una mirada amplia sobre la accesibilidad y la inclusión. En este sentido, se destacó que las experiencias y oportunidades de quienes visitan una institución científica pueden estar atravesadas por múltiples factores, como la discapacidad, el territorio, el nivel socioeconómico o la pertenencia étnico-racial. Reconocer estas diferencias permite evitar supuestos y pensar respuestas más adecuadas a las necesidades de cada grupo.

Durante el taller también se abordaron las desigualdades de género que persisten en las trayectorias educativas y científicas. A partir de investigaciones y datos sobre la participación de niñas y mujeres en áreas STEM, se reflexionó sobre cómo el interés inicial por estas disciplinas puede verse afectado a medida que avanzan los niveles educativos, así como sobre el impacto que pueden tener la ansiedad, los estereotipos y las expectativas sociales.

Una de las actividades propuestas consistió en analizar dibujos realizados por niñas y niños a partir de la consigna de representar a una persona que trabaja en ciencia. Los dibujos permitieron identificar imágenes muy instaladas sobre la actividad científica: personas solitarias, laboratorios aislados, figuras masculinas, científicos considerados genios o representados como personajes excéntricos y una fuerte asociación entre ciencia, tecnología y espacios cerrados.

El análisis permitió reflexionar sobre la importancia de ofrecer otros referentes y representaciones de la ciencia. Mostrar a quienes investigan en su diversidad, visibilizar el trabajo colectivo y compartir las trayectorias personales de científicas y científicos puede contribuir a ampliar las posibilidades de identificación de niñas, niños y adolescentes con estas áreas.

Construir experiencias que inspiren

En este sentido, se destacó el valor de las visitas a instituciones científicas como oportunidades para cuestionar estereotipos y acercar a estudiantes a experiencias reales de investigación. La propuesta es que estos encuentros no se limiten a transmitir información, sino que permitan observar, formular preguntas, despertar la curiosidad y construir ideas a partir de fenómenos concretos.

También se reflexionó sobre la importancia de que las personas que reciben a los grupos puedan compartir sus propias trayectorias, incluyendo los cambios de rumbo, las dificultades y los errores que forman parte de cualquier recorrido científico. Mostrar que las carreras no son necesariamente lineales y que la ciencia se construye de manera colectiva puede contribuir a desmitificar la imagen de una actividad reservada para personas excepcionales o especialmente talentosas.

Otro de los aspectos destacados fue la necesidad de adaptar las propuestas educativas sin infantilizar a niñas y niños. Las actividades pueden incorporar vocabulario y conceptos nuevos, pero deben partir de experiencias que despierten su curiosidad y les permitan formular preguntas. En este proceso, la comunicación de la ciencia adquiere un papel central: más que ofrecer respuestas cerradas, se trata de generar experiencias significativas que dejen nuevas preguntas e incentiven las ganas de seguir aprendiendo.

El taller también permitió poner en valor la dimensión humana de la ciencia. Compartir el entusiasmo por investigar, hablar de los desafíos y frustraciones, mostrar los espacios de trabajo y presentar a las personas que hacen ciencia puede contribuir a que niñas, niños y adolescentes construyan una imagen más cercana y diversa de quienes se dedican a estas actividades.

La instancia se vinculó así con el trabajo que desarrolla el instituto en sus propuestas de visitas y actividades educativas, y con el desafío de continuar fortaleciendo espacios de encuentro que permitan que más niñas y adolescentes puedan reconocerse como parte del mundo de la ciencia y la tecnología.

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