Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes: igualdad, salud y derechos humanos
Cada 25 de julio se promueve la visibilidad, la inclusión y el reconocimiento de los derechos de las mujeres y niñas afrodescendientes, destacando la necesidad de eliminar las desigualdades y garantizar una sociedad más justa y equitativa.
Esté sábado como cada 25 de julio se conmemora el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas para reconocer el aporte de millones de mujeres y niñas de ascendencia africana a las sociedades de todo el mundo y, al mismo tiempo, visibilizar las desigualdades y formas de discriminación que aún enfrentan.
La jornada busca fortalecer el compromiso internacional con la igualdad de derechos, la inclusión, la participación y el acceso a oportunidades en condiciones de equidad, promoviendo acciones concretas para erradicar el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y otras formas de intolerancia.
El derecho a la salud sigue siendo un desafío
La salud es un derecho humano fundamental. Sin embargo, para muchas mujeres y niñas afrodescendientes este derecho continúa viéndose limitado por factores como el racismo estructural, la discriminación de género y las desigualdades sociales y económicas.
En numerosos países todavía existen barreras que dificultan el acceso a una atención médica de calidad, oportuna y culturalmente adecuada. Las diferencias en educación, ingresos, empleo y condiciones de vida también influyen en las oportunidades de recibir servicios de salud integrales y equitativos.
Desigualdades que afectan la salud materna
Uno de los ámbitos donde estas brechas resultan más evidentes es la salud materna.
Diversos estudios impulsados por organismos internacionales, entre ellos el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), muestran que las mujeres afrodescendientes presentan mayores riesgos durante el embarazo, el parto y el posparto en comparación con el promedio de la población.
Las diferencias en las tasas de mortalidad materna registradas en varios países de América Latina reflejan la necesidad de fortalecer los sistemas de salud, garantizar una atención respetuosa y eliminar cualquier forma de discriminación dentro de los servicios sanitarios.
La importancia de hacer visibles las desigualdades
Uno de los principales desafíos consiste en mejorar la recopilación de información estadística desglosada por raza, origen étnico, sexo y edad.
Contar con datos precisos permite identificar las desigualdades existentes, diseñar políticas públicas más eficaces, orientar mejor los recursos y evaluar los resultados de las acciones destinadas a reducir las brechas sociales y sanitarias.
La evidencia es una herramienta clave para avanzar hacia sistemas de salud más inclusivos y centrados en las personas.
Participación y liderazgo para construir sociedades más justas
La igualdad también implica garantizar que las mujeres y niñas afrodescendientes participen activamente en la elaboración, implementación y evaluación de las políticas públicas que impactan en sus comunidades.
Su presencia en espacios de liderazgo político, social, académico, científico, empresarial y cultural contribuye a construir sociedades más representativas, democráticas e inclusivas.
Reconocer sus voces y experiencias fortalece la toma de decisiones y favorece el desarrollo sostenible.
Acciones para avanzar hacia la igualdad
Los organismos internacionales destacan la necesidad de impulsar medidas que permitan reducir las desigualdades y ampliar las oportunidades para las mujeres y niñas afrodescendientes. Entre ellas se encuentran:
Promover el acceso a una educación inclusiva y de calidad.
Impulsar programas de formación, empleo y desarrollo profesional.
Eliminar los estereotipos raciales y de género presentes en distintos ámbitos de la sociedad.
Favorecer una mayor representación en cargos de liderazgo y toma de decisiones.
Fortalecer la recopilación de datos que permitan desarrollar políticas públicas más equitativas.
Proteger a las defensoras de los derechos humanos y a las líderes comunitarias frente a cualquier forma de violencia o discriminación.
Una fecha para reconocer su aporte y promover la igualdad
Las mujeres y niñas afrodescendientes realizan importantes contribuciones al desarrollo de sus comunidades, la cultura, la educación, la ciencia, el deporte, el arte, la economía y la vida pública.
A pesar de los desafíos que aún persisten, continúan siendo protagonistas de procesos de transformación social, promoviendo iniciativas que fortalecen la inclusión, la justicia y el respeto por los derechos humanos.
El Día Internacional de las Mujeres y las Niñas Afrodescendientes invita a reflexionar sobre la importancia de construir sociedades libres de discriminación, donde todas las personas puedan acceder a las mismas oportunidades y ejercer plenamente sus derechos, sin importar su origen étnico o racial.